Curiosidades de Torroella de Montgri
Torroella de Montgrí es uno de esos pueblos ampurdaneses que tiene una personalidad arrolladora, mezclando historia medieval, música clásica y una naturaleza salvaje.
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El Castillo del Montgrí: Un "caparazón" vacío
Es la imagen más icónica del pueblo, pero tiene truco. Aunque parece una fortaleza imponente, está inacabado. Se empezó a construir en 1294 por orden de Jaime II para vigilar a los condes de Empúries, pero las obras se detuvieron en 1301. Por dentro no hay habitaciones ni techos, solo las murallas y las cuatro torres. Eso sí, las vistas desde arriba son las mejores de todo el Empordà.
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El "Obispo Muerto"
Si miras la montaña del Montgrí desde lejos, verás que tiene una silueta muy particular. Los locales la llaman "El Bisbe Mort" (el obispo muerto), porque el perfil de la montaña recuerda a un obispo tumbado con las manos sobre el pecho y la mitra en la cabeza.
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Cuna de Gigantes
Torroella tiene una de las tradiciones de gigantes más antiguas de Cataluña. Sus figuras más famosas son el Rey Blanco y la Reina de los cabellos de oro, que datan del año 1608. Verlos bailar por las calles estrechas durante la Fiesta Mayor (San Genís) es como viajar en el tiempo.
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Un festival de talla mundial
A pesar de ser un pueblo pequeño, Torroella es un referente internacional de la música clásica. Su Festival de Músicas de Torroella de Montgrí, que se celebra desde 1981, ha traído a los mejores intérpretes del mundo, convirtiendo la iglesia de Sant Genís y el auditorio local en templos de la cultura cada verano.
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El paraíso sumergido: Las Islas Medas
Aunque solemos asociarlas a L’Estartit (que pertenece al municipio de Torroella), estas siete islas son una de las reservas de flora y fauna marina más importantes del Mediterráneo occidental. Antiguamente eran escondite de piratas que acechaban la costa catalana.
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El Museo del Mediterráneo
Ubicado en la imponente finca de Can Quintana, este museo no es el típico lugar lleno de vitrinas aburridas. Es un espacio interactivo que explica cómo la cultura humana ha moldeado el paisaje del Mediterráneo, usando el macizo del Montgrí y el río Ter como hilo conductor.

Girona: historia, encanto y sabor a orillas del Onyar
Girona es una de esas ciudades que se disfrutan sin prisas. Situada en Cataluña y atravesada por el río Onyar, combina un casco histórico medieval, rincones llenos de color y una gastronomía con muchísima personalidad. Es un destino perfecto para parejas, familias y amantes de la historia que buscan una escapada cómoda y con mucho ambiente.
¿Qué visitar?
El recorrido puede empezar junto a las conocidas Casas del Onyar, cuyas fachadas de colores forman la imagen más reconocible de la ciudad. Desde allí, merece la pena adentrarse en el Barri Vell, recorrer las estrechas calles de El Call, uno de los barrios judíos históricos mejor conservados, y subir hasta la imponente Catedral de Girona. También destacan los Baños Árabes, la basílica de Sant Feliu, el monasterio de Sant Pere de Galligants y las antiguas murallas, desde donde se contemplan unas vistas estupendas sobre los tejados de la ciudad.
¿Qué hacer?
Una de las mejores experiencias es pasear por las murallas, especialmente a primera hora o al final de la tarde. También puedes cruzar los puentes sobre el Onyar, perderte por las plazas y callejuelas del casco antiguo o visitar el Museo de Historia de los Judíos y la Casa Masó. Para completar el día, nada como sentarse en una terraza de la plaza de la Independència y disfrutar del ambiente local.
¿Qué comer?
La cocina gerundense está muy ligada a la tradición catalana y a los productos de las comarcas cercanas. No dejes de probar el xuixo de Girona, un dulce relleno de crema y cubierto de azúcar, además del pa amb tomàquet, la butifarra, la escalivada, los arroces de Pals o algún plato de mar y montaña, una combinación muy característica de la gastronomía catalana.
Nuestra recomendación
Para una comida informal y con buena relación calidad-precio, Le Bistrot es todo un clásico del casco antiguo. Se encuentra en la Pujada de Sant Domènec y ofrece platos caseros, productos de la zona y sus conocidas pizzas elaboradas sobre pan de payés.
Para una experiencia gastronómica más especial, recomendamos Divinum, situado en la calle Albereda. El restaurante figura en la Guía Michelin y cuenta además con un Sol de la Guía Repsol, destacando por su cocina actual y cuidada.
Excursiones cercanas
A unos 32 km de Girona se encuentra Besalú, una preciosa villa medieval conocida por su puente fortificado, sus calles de piedra y su conjunto histórico. Otra buena opción es Figueres, situada a unos 35 km, donde podrás visitar el Teatro-Museo Dalí y completar la escapada con un paseo por su animado centro.
